2001 - 2004
Después de muchos años de silencio, en los que Sonia se retiró de la vida publica, llevó una larga temporada en Londres, donde se la fichó para una compañía discográfica, con la que trabajó en 2001 con Frisco en un single titulado “A ritmo de son”, el cual pasó a varios discos de recopilaciones, dedicados a los temas veraniegos y discotequeros.
Sonia creció escuchando las melodías célebres de las décadas 30, 40, 50 y 60. Así, realizó su sueño de grabar esas canciones, por sí misma, contando con una banda cubana que se llama “The Saratoga Band”. Fue el primer disco firmado por la compañía Linea 1, en Londres, y cantado con 12 temas, junto a los músicos de la citada banda. Las canciones fueron clásicas cubanas de los años 40 y 50, tales como “Siboney”, “Amapola”, “Sway” y “Piel Canela”.
También realizó actuaciones con dicha banda considerada virtuosa del jazz cubano, junto con su voz latina, interpretando las canciones que mencionó anteriormente, en los recitales, siendo invitados a festivales de jazz como el de La Habana y el de Santiago. “Cuando la gente aplaude tus canciones es algo que no se puede explicar. Es una sensación muy distinta a cualquier otra, te hace sentirte muy feliz”.
Ai, ai, ai, ai
É o canto do prigoneiro
Que com sua harmonia
Traz alegria
In South American Way
Amapola lindísima amapola
Será siempre mi alma tuya sola.
Yo te quiero amada niña mía
Igual que ama la flor la luz del día.
Amapola lindísima amapola
No seas tan ingrata y ámame,
Amapola amapola
Cómo puedes tú vivir tan sola.
·{ Más información sobre este disco con The Saratoga Band en "Prensa" }·
El resultado del disco con The Saratoga Band, fue apreciado por Peter Scott, quien lo descubrió, y le ofreció a Sonia su sello discográfico Odyssey, distribuido por la compañía multinacional, Sony. Allí grabó un disco oficial en New York y en La Habana, producido por el citado Peter Scott, con las mismas canciones del anterior disco y con el mismo grupo The Saratoga Band.
El nombre del disco es “Havana Dreams”, un trabajo en el que las viejas canciones cubanas se mezclan con jazz, mambo, bolero y samba, y la traducción de tres idiomas en inglés, español y portugués, subrayando la voz de Sonia, unida a la sofisticación de los arreglos. “Estoy muy contenta con tener este primer disco, y con todas las canciones que me siento muy a gusto cantando. Entre ellas, hay una canción en especial, “Lágrimas negras”, la cual me trae recuerdos de mi niñez cuando mi madre me la cantaba, y ahora es emocional con mi voz; y “Siboney” es una de mis favoritas, debido a los arreglos fantásticos de Tony Pérez que satisfacen mi voz. Y lo mismo con “Amapola”. En general, me gustan todas. Para mí, es el disco más importante que he hecho, hasta ahora”.
En Febrero de 2004 se editó en formato CD y se distribuye solamente en EE.UU. y en el resto de América como Brasil y Cuba, pero se vende para todo el mundo, a través de Internet.
Sufro la inmensa pena de tu extravío
siento el dolor profundo de tu partida
y lloro sin que tú sepas que el llanto mío
tiene lágrimas negras,
tiene lágrimas negras como mi vida.
Así fue su gran trabajo, arropado por Saratoga Band, aunque tan exclusivo para América Latina.